jueves, 10 de marzo de 2011
La lucha por la LIBERTAD, revueltas en el mundo árabe.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Solo con la imaginación.
Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre honorable fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.
En realidad, el verdadero asesino era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento, se procuró buscar un chivo expiatorio para encubrir al culpable, así que el hombre honesto e inocente fue llevado a juicio, conociendo de antemano que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto: ¡la horca!.
El juez cuidó, no obstante, de dar al juicio todo el aspecto de justicia, y por ello le dijo al acusado:
Conociendo tu fama de hombre justo y devoto vamos a dejar en manos de Dios tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable o inocente. Tú escogerás una y será la mano de Dios la que decida tu destino.
Por supuesto, los manejos corruptos habían escrito en los dos papeles la palabra “CULPABLE”, y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se daba cuenta de que el sistema propuesto era una trampa. No había escapatoria.
El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados. El hombre respiró profundamente, quedó en silencio por unos segundos, con los ojos cerrados y, cuando la sala comenzaba a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa hizo su elección: tomó uno de los papeles y, llevándolo a su boca, ¡se lo tragó rápidamente!.
Sorprendidos e indignados, los presentes protestaron airadamente:
-¿Pero qué hizo? Y ahora, ¿cómo vamos a saber el veredicto?”
Es muy sencillo -respondió el hombre-. Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que yo elegí.
Con rezongos y enojo mal disimulado debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.
Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.
PD: Aquí dejo un regalito que viene muy bien para IMAGINAR, CREAR, SOÑAR, REFLEXIONAR o DISFRUTAR la vida. Y especialmente, crea un ambiente perfecto para leer este texto con una actitud reflexiva y abierta.
sábado, 19 de febrero de 2011
Libertad (Manuel Azaña)
sábado, 5 de febrero de 2011
Dualidad: ser biológico, ser humano.

domingo, 30 de enero de 2011
La mirada de un niño en los ojos de un adulto.
Una simple frase puede decirnos tantas cosas... Esta frase, por ejemplo, nos recuerda que es el niño que un día fuimos, o el niño que todos llevamos dentro, el que va configurando nuestra personalidad, es lo que vemos cuando somos niños lo que nos marca para siempre y buscamos el sentido de ello durante toda la vida, por eso nunca debemos abandonar a ese niño, nunca debemos crecer del todo, siempre nos debe quedar una parte de esa inocencia, de esa alegría, de ese amor, de esa facilidad para afrontar los problemas... para que nos sigamos impresionando por cosas sencillas y así poder seguir configurando nuestra forma de ser. Las cosas que nos marcan y a partir de las cuales crecemos, son las que vemos cuando somos niños, por eso para seguir creciendo y mejorando debemos seguir viendo la vida con ojos de niño.
La frase de hoy es de Tim Burton, que es mi director de cine favorito. En todas sus películas se puede ver un mundo a través de la mirada de un niño en los ojos de un adulto. Aquí dejo esta sencilla frase que tanto puede dar de sí:
MUCHAS DE LAS COSAS QUE VES CUANDO ERES NIÑO PERMANECEN CONTIGO... PASAS LA MAYOR PARTE DE TU VIDA INTENTANDO ASIMILAR ESAS EXPERIENCIAS.
Tim Burton
domingo, 23 de enero de 2011
Zanahorias, huevos y granos de café.
Una niña se quejaba un día a su padre acerca de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó al restaurante donde trabajaba. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol.
Mirando a su hija le dijo:
- Querida, ¿qué ves?
- Zanahorias, huevos y café- fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que cogiera un huevo y lo rompiera. Tras quitarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente, la hija preguntó:
- ¿Qué significa esto, padre?
Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma diferente.
La zanahoria llegó fuerte y dura. Pero tras pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil y fácil de deshacer.
El huevo había llegado frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café, sin embargo, eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían sido capaces de cambiar al agua.
- ¿Cual eres tú?- le preguntó a su hija -Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?. ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable y una fina y frágil cáscara y tras una adversidad te has vuelto duro y rígido?. Por fuera sigues siendo igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido?. ¿O eres como un grano de café?. El café cambia al agua herviente, el elemento que le causa dolor. ¡Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor!. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor... ¡tú reaccionas mejor! y haces que las cosas a tu alrededor mejoren. ¿Cómo manejas la adversidad?.¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?. Piénsalo...
viernes, 21 de enero de 2011
Teología de la liberación.
lunes, 17 de enero de 2011
Recordando la poesía con ese aire andaluz...
Aqui dejo estas tres maravillas de la literatura española, y andaluza, que espero disfrutéis y sepais apreciar. Son poemas que no necesitan carta de presentación y con los que la gente puede disfrutar intentando imaginar lo que cada poeta quería decir, seguro que cada persona le da un sentido a cada palabra, quizá alguien se sienta identificado con ellos, quizá os hagan llorar o reir... esa es la magia de la poesia, que a cada uno le dice algo distinto, y a lo mejor alguien encuentra en ella lo mismo que encontró el poeta, es todo un reto a la imaginación y a la capacidad reflexiva que todo el mundo deberia plantearse alguna vez... o muchas.
Además, dejo también tres preciosas canciones basadas en poemas de Lorca y Alberti: "Se equivocó la paloma" de Alberti e interpretada por Ana Belen y Serrat; "El café de Chinitas" de Lorca y cantada por Ana Belén; y "Son de negros en Cuba", también de Lorca e interpretada por la gran voz de Ana Belén.
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.
Federico García Lorca.
En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.
—El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.—
Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.
—Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.—
No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.
Juan Ramón Jiménez.
BALADA PARA LOS POETAS ANDALUCES DE HOY
¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?
Cantan con voz de hombre, ¿pero donde están los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero donde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero donde los hombres?
Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.
¿Es que ya Andalucia se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Qué en los mares y campos andaluces no hay nadie?
¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?
Cantad alto. Oireis que oyen otros oidos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabreis que palpita otra sangre.
encerrado, su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.
Rafael Alberti
ROMANCE SONÁMBULO
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.
*
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde...?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
*
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los montes de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
*
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.
*
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está mi niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
*
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche su puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
sábado, 15 de enero de 2011
Martin Luther King
Para ello me voy a servir exclusivamente de dos citas suyas, probablemente, las más conocidas, pero expresan su forma de ver la vida y de sentir a todo el que le rodeaba como un igual:
Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Adios 2010.
Este año 2010, ha sido el año de Miguel Hernandez, pero también se han celebrado este año el quinto centenario de la muete de Botticelli, el cuarto centenario de la muerte de Caravaggio, el bicentenario del nacimiento de Chopin, el centenario del nacimiento de Teresa de Calcuta... y de otras muchas personas, pero seria muy extenso si las pusieramos a todas, razón que me ha hecho seleccionar algunos. En representación de ellos, y de todos los demás a los que no he nombrado, pongo los siguientes fragmentos de sus vidas:


"No basta con que digamos: Yo amo a Dios pero no amo a mi prójimo. San Juan dice que somos mentirosos si afirmamos que amamos a Dios y no amamos a nuestro prójimo. Es muy importante para nosotros darse cuenta de que el amor para que sea auténtico tiene que doler."